La visión es el sentido más importante porque el 80% de la información que recibimos entra a través de los ojos; no sólo las imágenes, sino también todas las sensaciones que les acompañan. Por eso, es muy importante que el sistema visual sea eficaz, porque afecta al aprendizaje e incluso el comportamiento. Por lo tanto, para que la visión sea perfecta, es necesario que toda la vía visual, no sólo el ojo, estén en correcto estado.
La patología es el estudio de las enfermedades en su amplio sentido, es decir, como procesos o estados anormales de causas conocidas o desconocidas. La palabra deriva de pathos, que en medicina tiene la acepción de «estado anormal duradero como producto de una enfermedad», significado que se acerca al de «padecimiento».
Dicho esto, cuando hablamos sobre patologías oculares, nos referimos a las enfermedades o padecimientos provocados en el ojo. Es así que existen diferentes tipos de patologías oculares dentro de los que se encuentran los siguientes:
Daltonismo
El daltonismo es una disfunción de la visión que se caracteriza por la alteración en la percepción de los colores, que puede ir desde la confusión entre determinados tonos de verde y rojo, hasta la no distinción cromática; es de carácter hereditario y está ligado al cromosoma X. En general, lo trasmiten las mujeres y lo padecen mayormente los hombres.
Para que una mujer sea daltónica, tiene que tener afectados ambos cromosomas X, por lo que la frecuencia (0,5%) es muy inferior a la del hombre (1,5%).
Existen pruebas que dan a notar si una persona es daltónica, esto debido a que una persona con esta patología no puede distinguir la diferencia entre los colores y nos logra distinguir por lo tanto los números, pues los ve todo del mismo color.
Glaucoma
El glaucoma engloba un grupo de enfermedades que provocan un daño progresivo del nervio óptico. Con la edad su incidencia crece y el campo visual va disminuyendo. Si no se trata a tiempo, se puede perder la visión por completo. El riesgo de caídas de los pacientes es cuatro veces mayor al de una persona con visión saludable.
El glaucoma provoca una creciente pérdida de fibras nerviosas, formando un hueco en el interior de este nervio. De no tratarse la enfermedad, en cuanto se queda sin fibras nerviosas, el paciente pierde completamente la visión.
Generalmente, este proceso ocurre porque el paciente tiene dificultades para que el humor acuoso (líquido transparente que baña las estructuras oculares y mantiene sus propiedades ópticas) salga del espacio que lo contiene. Como consecuencia, se produce un aumento de la presión intraocular y un daño en el nervio óptico.
Sin embargo, también existe un tipo de glaucoma en el que el daño del nervio óptico se produce con presiones oculares “normales”. El glaucoma también puede estar asociado a otros factores, como una presión arterial baja y otras enfermedades vasculares.
Cataratas
Las cataratas en los ojos es una afección que se produce en el cristalino, la lente natural en el interior del ojo, que permite enfocar los objetos próximos y lejanos. El cristalino de manera natural y debido al envejecimiento, se vuelve opaco y pierde su transparencia. Las imágenes se ven nubladas y, a medida que progresa, perdemos agudeza visual.El deslumbramiento de la luz del sol, de las lámparas o focos de los coches por las noches constituyen una de más molestias más típicas debida a las cataratas. Además la visión nublada de lejos, con muchas quejas porque “no se reconocen las caras de las personas” son los síntomas más frecuentes. En algunos casos, las cataratas permiten mejorar la visión más próxima pero en detrimento de la lejana.
Estrabismo
Es la desviación de los ojos en cualquier posición de mirada. El estrabismo resulta ante la imposibilidad de los músculos de los ojos de trabajar en conjunto. La desviación puede ocurrir en cualquier dirección, ya sea hacia dentro, hacia afuera, arriba o abajo.
Afecta aproximadamente al 4% de los niños menores de 6 años de edad. Además de representar un problema estético, cuando se trata de menores de 5 años, repercute en el desarrollo de la visión del ojo desviado, lo que se denomina ambliopía, más conocida por ojo vago o perezoso.
Ambliopía
La ambliopía u “ojo vago” consiste en la baja visión de uno o ambos ojos por una falta de uso en el periodo de desarrollo visual (antes de los 8 años, aproximadamente). El “ojo vago” es una patología que se origina en la infancia, pero si no es diagnosticada y tratada precozmente, puede prolongarse durante la edad adulta.
Las principales causas son:
Estrabismo: Cuando los ojos están desviados y cada uno apunta en una dirección, el cerebro del niño, que tiene una gran capacidad de adaptación, suprime la visión de uno de los ojos para evitar una situación anómala y no ver doble.
Defecto refractivo: Cuando el niño tiene hipermetropía, astigmatismo o miopía, la imagen que llega al cerebro no es nítida y éste escoge la visión del ojo con menor defecto refractivo.
Cataratas, ptosis palpebral, (caída del párpado), enfermedades retinianas: Son otras enfermedades que interfieren en el correcto desarrollo de la visión en la edad pediátrica.
Los padres, profesores o cuidadores pueden sospechar ante un comportamiento visual anómalo si, por ejemplo, el niño:
- No identifica de forma adecuada a los familiares en distancias largas.
- Se acerca mucho los objetos a la cara.
- Desvía un ojo.
En la mayoría de las ocasiones, al ver bien por uno de los ojos, el niño se desenvuelve con total normalidad y la ambliopía no es detectada hasta que se acude a una revisión rutinaria por el pediatra, óptico u oftalmólogo.
Conjuntivitis
Es la enfermedad más común del globo ocular. Consiste en la inflamación de la conjuntiva (membrana mucosa delgada y transparente que cubre la superficie posterior de los párpados y superficie anterior del globo ocular). Varía de intensidad pudiendo ir de una leve congestión con lagrimeo hasta un padecimiento necrótico grave (conjuntivitis membranosa).
Generalmente, la fuente de origen es externa por contacto con algún elemento contaminado. Las causas más comunes de la conjuntivitis son las bacterianas y virales.
Desprendimiento de retina
El desprendimiento de retina es una enfermedad ocular que se produce por la separación espontánea de la retina neurosensorial (capa interna de la retina) del epitelio pigmentario (capa externa).
Al producirse esta separación, se acumula líquido en el espacio que se forma entre ambas capas, y la retina desprendida no puede funcionar ni nutrirse de forma adecuada.
Si no se trata, el desprendimiento de retina acaba provocando la pérdida funcional total del ojo (ceguera).
El desprendimiento de retina suele aparecer como complicación de una o varias roturas, debido a una tracción del gel vítreo que rellena el globo ocular, sobre una zona frágil de la retina.
También puede producirse por otras causas:
- Tumores.
- Inflamaciones graves.
- Agujero macular miópico en pacientes que padecen alta miopía.
- Complicaciones de cirugías oculares previas.
- Traumatismos oculares.
- Retinopatía diabética.
Si has sufrido un desprendimiento de retina con anterioridad o tienes antecedentes familiares, es posible que vuelvas a padecer la enfermedad. Por ello, es conveniente que realices revisiones periódicas con tu oftalmólogo.
La retinopatía diabética es una alteración ocular causada por el deterioro de los vasos sanguíneos que irrigan la retina del ojo. Estos vasos sanguíneos debilitados pueden dejar salir líquido o sangre, formar nuevos vasos frágiles en forma de cepillo, y agrandarse en ciertos lugares.
Suele detectarse en jóvenes a partir de la pubertad y tiende a progresar durante varias décadas, estabilizándose por lo general a partir de la treintena. Puede asociarse con gran número de condiciones locales o sistémicas. Se cree que tiene base genética, aunque hay que destacar la importancia de factores ambientales como el frotamiento ocular: la mayoría de los pacientes con queratocono se restriegan los ojos de forma crónica y pertinaz.
Retinopatía Diabética
Los pacientes que padecen diabetes corren el riesgo de desarrollar retinopatía diabética, considerada una causa frecuente de ceguera entre los adultos diabéticos. Se estima que las personas en esta condición tienen 25 veces más probabilidades de ceguera que los no diabéticos.
La retinopatía diabética es una alteración ocular causada por el deterioro de los vasos sanguíneos que irrigan la retina del ojo. Estos vasos sanguíneos debilitados pueden dejar salir líquido o sangre, formar nuevos vasos frágiles en forma de cepillo, y agrandarse en ciertos lugares.
Cuando la sangre o líquido que sale de los vasos lesiona o forma tejidos fibrosos en la retina, la imagen enviada al cerebro se hace borrosa.
Las causas aún no se conocen muy bien; sin embargo se sabe que la diabetes debilita las paredes de los vasos sanguíneos pequeños en varias partes del cuerpo. El embarazo y la presión elevada pueden empeorar esta situación en los pacientes diabéticos.
Aunque puede haber un desarrollo gradual de visión borrosa, los trastornos oculares pueden pasar desapercibidos, a menos que se descubran durante un examen médico de los ojos.
Cuando ocurren hemorragias en pacientes con retinopatía proliferativa, la visión se nubla o se puede perder completamente.
Blefaritis
Es una inflamación de los párpados. Un signo es una especie de caspa blanca que se ubica en las pestañas, principalmente en su base y en el borde palpebral. La incidencia de blefaritis se incrementa con la edad. En casi el 100 % de los pacientes encontramos la presencia de bacterias y ellas contienen enzimas que degradan la grasa que producen las glándulas ubicadas en los párpados, y forman un líquido inflamatorio que cae a la cornea alterando la lágrima y es responsable de las molestias o síntomas tales como ardor, irritación y sensación de cuerpo extraño, que es más notorio en la mañana. Además entre los signos también podemos encontrar chalazión (orzuelo) y también ulceras en el borde de los párpados.
Queratocono
El queratocono en una de las afecciones degenerativas más comunes de la córnea. Consiste en un adelgazamiento y deformación, lentamente progresivos, del tejido corneal.
Suele detectarse en jóvenes a partir de la pubertad y tiende a progresar durante varias décadas, estabilizándose por lo general a partir de la treintena. Puede asociarse con gran número de condiciones locales o sistémicas. Se cree que tiene base genética, aunque hay que destacar la importancia de factores ambientales como el frotamiento ocular: la mayoría de los pacientes con queratocono se restriegan los ojos de forma crónica y pertinaz.
El queratocono provoca miopía y astigmatismo típicamente irregular, distorsión visual con borrosidad, en pacientes jóvenes que se restriegan los ojos con asiduidad. Nos puede hacer sospechar y debe ser atendida por oftalmólogos especialistas en córnea.
Bibliografía
- "IMO: Instituto de Microcirugía Ocular".
http://www.imo.es/patologias/ - "Centro de Oftalmología Barranquer"
http://www.barraquer.com/que-tratamos/ - "Clínica Oftalmológica Pasteur".
http://www.pasteur.cl/prestaciones-medicas/cirugias-y-tratamientos/ - "Fudem: Salud y Visión".
http://www.fudem.org/fudem-problemas-visuales-patologias-oculares - "Admira Visión".
http://www.admiravision.es/es/patologias#.V7XLLfnhCUm






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